mayo 06, 2016

El nombre de los inmortales



A muchos genios la vida se les ofrece demasiado corta, pienso en el Wichy y en Santi, que nacieron para violar estigmas sociales, para revolucionar el mundo, y se fueron demasiado pronto dejando en el aire cosas por convertir en poemas o novelas o canciones, esencias invisibles para los otros.
Con el momento triste en que descubres su ausencia física también recuerdas que existe el tiempo, “el implacable”.
Con Bladimir Zamora en los Estudios Areito de la EGREM
En mayo de 2012; cuando yo era más joven, sin casi barba y con el pelo largo; estuve por varias horas sentado junto a un hombre grande de tamaño y espíritu, uno de esos a los que llamamos enciclopedias andantes y genios. Entonces lo conocí mejor (por nombre nunca fue ajeno), me llenó la cabeza de preguntas inteligentes para fecundar una entrevista bien lograda y (acaso sería redundar) exigente para con el interrogado.
Bladimir Zamora, como Luis Rogelio y Santiago, iba por la vida al máximo, sin parar de pensar y hacer, con la lengua afilada para decir su verdad. Era de mirar a los ojos si la conversación le interesaba, de lo contrario se entretenía en otra cosa mejor. Era de interrumpir a los otros si creía necesaria una enmienda, era un hombre de carne y hueso con una visible pasión a la bebida y a la buena música. Era un trovador sin guitarra; un sobreviviente de los rituales falsos y las normas autócratas; un personaje novelesco de Cortázar, un guerrillero de la palabra, un intelectual poco ortodoxo y, quizás por eso, sincero.   
No seré un enemigo más de la muerte, estos locos siempre la burlan, en este mismo instante están reunidos en algún sitio, Wichy, Santi y El Blado, burlándose de ser inmortales. 




4 comentarios:

  1. Inmortales! El Blado anda por ahí...ahora mismo

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  2. triste noticia y el artículo me hizo llorar

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  3. La palabra, cuánta capacidad inmortalizante tiene! Me ha pasado ya con La polilla cubana y este Blado angélico, que se remueven las fibras con seres nunca vistos, nunca conocidos. Como si, de pronto, incursionaran sus almas en grupos sanguíneos compatibles, que habrán de seguir fundando vida, de inmortalizante palabra merecedora... Gracias, hermano Rey

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  4. Muy lindo que escribes Rey, con mucho sentimiento. Conocí a Bladimir hace muchos años y es tal cual lo describres, sobre todo un inmortal. Gracias pedazo de trovador y escritor que eres.

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