abril 22, 2016

En Cuba, 5 pasos para llegar a la fama


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Después de un exhaustivo análisis, un grupo multidisciplinario de investigadores sociales ha determinado los pasos para llegar a la fama en Cuba. Comparto este descubrimiento con la voluntad de ser útil a aquellos que sueñan con el estrellato fugaz. 

  1. Hágase de capital abundante y de contactos significativos (no pierda el tiempo en escuelas de música) (Si usted proviene de una familia influyente, será más fácil).
  2. Grabe un sencillo con su video clip (no se preocupe por conformar una obra, ni pierda el tiempo en un CD). Frases sugeridas para la canción: “Te amo con todo el corazón”. “Mi vida está vacía sin ti”. “Eres mi estrella”. “Te necesito como el aire”. “Te quiero, no juegues con mi corazón”. “A pesar de todo, te amo”… + derivados.
  3. Posicione su canción en Lucas, hágase entrevistar en programas como 23 y M y Piso 6, no olvide enfatizar en la frase: “mi carrera musical” (es de preferencia que estas acciones no estén distantes entre sí).
  4. Distribuya por todo el país almanaques con su rostro.
  5. Invéntese una historia artística para no parecer caído del cielo, y ya está, usted es famoso… recibirá invitaciones para conciertos, y aunque desafine o utilice secuenciadores para la voz, será venerado en ciertos grupos mediáticos y cobrará en un recital 10 veces más dinero que cualquier profesional de su país. FELICIDADES. 
 (PARA MANTENERSE, REPITA DESDE EL PASO 2 AL 5)

abril 20, 2016

Ana Belén Montes. El espionaje, la ética y el deber.



“Espero que Estados Unidos desarrolle una política con Cuba fundamentada en el amor al vecino, una política que reconozca que Cuba, como cualquier otra nación, quiere ser tratada con dignidad y no con desprecio.”
Esto no lo dijo Obama, aunque ahora se presenta como el máximo defensor de la equivalencia entre los países; no es una frase desenvainada de la historia norteamericana, que siempre ha tenido líderes inconsecuentes entre actos y discursos; esto lo dijo una mujer y a muchos les pareció extraño.
Ella fue una gran agente de los Estados Unidos, trabajó para la DIA y el Pentágono, se codeaba con los analistas de la CIA y la Casa Blanca, era miembro del secreto “grupo de trabajo inter-agencias sobre Cuba”; pero más que todo, Ana Belén Montes respiraba como los buenos seres humanos, los justos, los mortales, a los que misteriosamente llamamos héroes por creerlos perfectos.
Ana Belén Montes no quiere ser heroína, es demasiado humilde; no quiere que pidan por su libertad, asume la culpa de no cumplir las órdenes improcedentes de su gobierno. Ayudó a Cuba porque pensó que era lo correcto, y no se arrepiente. En el juicio (hace 15 años) donde la llamaron traidora, dijo:
“Todo el Mundo es un solo país (…) Este principio implica tolerancia y entendimiento para las diferentes formas de actuar de los otros. Él establece que nosotros tratemos a otras naciones en la forma en que deseamos ser tratados, con respeto y consideración. Es un principio que, desgraciadamente, yo considero, nunca hemos aplicado a Cuba.”
Muchos pedimos por la libertad de Ana Belén Montes, que no cumplió con su deber resueltamente como los seres pobres de espíritu; actuó según la frase de un puertorriqueño como ella (Pablo de la Torriente Brau): “el deber termina donde empieza la arbitrariedad de la ley”.