enero 16, 2016

La realidad del sueño



Mi abuelo me enseñó que la fuga del primer sueño es una estratagema para no volver a dormir y perseguirlo despierto. Poco sé yo de frustraciones o calvarios, soy un vagabundo con la suerte de encontrar en cada esquina lo necesario para continuar hasta la siguiente, pero a veces caminas con la esperanza de encontrar una definitiva.
Llegó una noticia esperada, vino lento para enardecer la ansiedad de la expectativa; la recibí con un guiño, ella me abrazó y se despidió “hasta más ver”.
Mi abuelo me enseñó que los sueños a veces se cansan de huir y se sientan a esperar ser cazados, la victoria es, en sí, viajar con la fe en el encuentro. 


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