julio 31, 2015

Ruta Sur (VII – VIII) Goya – A los correntinos he de serles fiel

Han de escribirse las cosas cuando se piensa en ellas, vengo camino a Buenos Aires desde Goya y así, medio en movimiento, apunto.
El capitalismo brutal es el que permite que en los alrededores de una terminal de ómnibus majestuosa con salones VIP, existan personas sin techo, mal acomodadas en casas de madera y nylon.
Hemos visto la diferencia entre una gran capital y una ciudad pequeña, cuán disímil es la gente, mientras más humilde viven más grandeza de espíritu tienen.
“Nuestra voz para vos”, el proyecto de Víctor Casaus y María Santucho, el del Centro Pablo, el de Cuba (la Patria) es para esos hombres y mujeres, los trabajadores, los comprometidos con ideas justas y sinceras, los verdaderamente VIP, como los que conocimos en Goya.
Es un pueblo pequeño de Corrientes de dónde partió un aventurero para perderse en el mar y “ver a los cubanos trabajar contentos por el porvenir”. Allí casi cerramos nuestra gira por Argentina cantando en una escuela formadora de personas disciplinadas y respetuosas, útiles para la sociedad de la que se harán cargo dentro de pocos años.
Los maestros hablan con pasión del lugar y de “sus alumnos-hijos”; los niños estudian, trabajan la tierra y se divierten pateando pelotas a porterías bien defendidas por duendes con voces agudas pero autoritarias en el juego.
Hablamos de Cuba, de nuestros héroes, de Martí y el Che; nos preguntaron todo lo que se les ocurrió, como buenos Meñiques de este siglo, e intentamos satisfacer sus dudas… y tuve que remangarme la camisa para jugar con ellos al voleibol… y ganamos tres partidos, y fuimos felices.
Cuando salimos, pasada la tarde, una adolescente nos comprometió a regresar el día siguiente, “seguro” le dijimos… seguro.
La mañana del 30 de julio participamos en la fundación de una emisora de radio (La Chicharra, FM 88.3), cantamos sobre una tarima en una comunidad humilde y esforzada, frente a militantes revolucionarios argentinos y a los amigos gigantes que aprendimos a querer, porque lo merecen.
Goya fue una experiencia épica, bien cerca del cierre de una gira que nos enseñó, todo el tiempo, que en este país hay personas tan valiosas e imprescindibles como la vida.  

Ahora otra vez en Buenos Aires, porque la ruta sigue. 

1 comentario:

  1. Así es Rey..., la diferencia entre lo VIP y la vida real de muchos, duele.

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    PD: en tu crónica te faltó decir que bailaste chamamé.

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