marzo 18, 2014

El Silvio que yo conocí (+FOTOS) Lo que dice una joven cubana

Prestado el artículo... se los comparto
 
Tomado de delupasycatalejos 

Una oportunidad única
La autora y Yeni junto a Silvio
La música de Silvio Rodríguez resulta una especie de banda sonora de mi vida. Si escucho alguna de sus canciones y cierro los ojos, puedo transportarme a un momento, una sonrisa, un libro…
Recuerdo mis años en la vocacional Carlos Marx; allí el que ponía la música al parecer tenía un solo disco. Lo ponían a toda hora, en matutinos, actos, reuniones o cualquier otro acontecimiento que hubiese.
Pero, al contrario de lo que ese comportamiento rutinario podría suponer, yo jamás me cansaba, es más, esperaba con ansias que por enésima vez Ojalá y Óleo de mujer con sombrero, inundaran los momentos de mi devenir adolescente.


Y es que Silvio, por décadas, tal vez sin proponérselo, además de llegar al público mediante sus conciertos, grabaciones escuchadas en la intimidad de las casas, reuniones de amigos o simplemente actividades culturales, se convirtió en antesala de eventos, actos y reuniones.
Silvio cantando en Indaya
"Los amores cobardes no llegan a amores ni a historias..."
Siempre, antes de que comenzara un encuentro de esa naturaleza, ponían su música y cuando se terminaba, también. Yo lo disfrutaba, lástima que ahora la mayoría de los musicalizadotes desconozcan a Silvio y pongan reguetón para amenizar el empezar lo mismo de una asamblea de la FMC que del homenaje a un mártir.
Como ya decía, me gustaban las canciones de Silvio, sobre todo por esas letras que me hacían pensar: ¡qué genial!, si se me  hubiese ocurrido a mí (y con eso cualquier compositor, escritor, periodista o artista en general me tiene en su club de fans)
Precisamente por eso hice caso omiso a los comentarios que me hacían algunos conocidos: ese es un “pesao”, un “creyente”. No podían tolerar mi fidelidad musical y me trajeron hasta una grabación para probarlo: aquella de la desafortunada ocasión en que Silvio mandó a callar a los asistentes a uno de sus conciertos. Por entonces contesté que cualquiera tenía un día malo y que, en fin, a mí lo que me gustaba era su música.
Silvio fotografiando en el concierto de Indaya
Silvio fotógrafo además
Pasaron los años y cuando me enteré de que Silvio vendría a Matanzas supe que tenía que estar ahí fuera como fuese. Tuve tanta suerte que me encargaron la cobertura, y allí llegué con el corazón desbocado. No tenía la esperanza de entrevistarlo – porque según todos decían era esquivo con la prensa- y menos de lograr una foto, ¡qué va!, soy optimista, pero no para tanto.
Recogí declaraciones, entrevisté a vecinos, conversé con mis colegas, hasta que Silvio empezó a cantar. Entonces se me olvidó que era periodista, que estaba trabajando… me convertí en una espectadora más, embelesada.
Después de sus interpretaciones, bajó del escenario y me sorprendí al verlo tan natural, tomándose fotos con todo el mundo, sosteniendo niños, sonriéndole a la gente, observando con admiración a (...) Los muñequitos de Matanzas.
Mi colega Yeni Hernández, más entusiasta que yo, me convenció de ir a tomarnos la susodicha foto. Él estaba disfrutando la presentación y pensé: si lo interrumpimos ahora si nos va a mandar pal… Pero no, hasta nos dijo que era un placer que estuviésemos allí y siguió posando con más fanáticos empecinados.
Sí, es verdad, este título es pretencioso. No lo conocí en el sentido exacto del término, pero tampoco pretendo tanto. Me basta con saber que “el lobo no es tan fiero como lo pintan” y que a veces de las personas que gozan de fama se puede hablar mucho y no siempre con total justeza.
Quizás Silvio no sea el más afable de los hombres, no lo sé, es humano y como tal posee el derecho legítimo a tener defectos. Como sea, le agradezco por esas canciones que no dejan de conmoverme y que hacen de mi mundo un lugar más hermoso. Con eso – y la foto, por supuesto – me basta.

1 comentario:

  1. Lindo Yeilén...
    Silvio es genial... y solo los estúpidos no lo entienden, pero no creo que a esta altura a Silvio le interese mucho lo que digan esos a¿seres? de él...
    Yirmara
    Nota: comenté como anónimo porque la conexión la tengo fatal

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