septiembre 25, 2013

Acontecimientos inesperados, la víspera (la culpa del C cubano)



A pocos instantes (2 días) de celebrar mi primer concierto en el respetado Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, amanecí con la garganta mancillada por el rojo, infestada a causa del extraño clima CLIMA cubano. Hablar es doloroso, cantar ni lo intento… tengo sugerencias infinitas de amigos (otros no tanto): “gárgara de agua con sal”, “un Kogrip por la mañana”, “mucha miel de abeja”, “una loratadina”, “vitamina C, pero chupada”, “mastica romerillo”, “abre la boca al Sol”. No he decidido qué hacer, no obstante paso el tiempo concentrado en la lectura de La Edad de Oro, para comentar algunas ideas en el mencionado concierto; de cualquier forma la mejor medicina serán ustedes (en caso que vayan, por supuesto).
Por otra parte, hoy me afeité la barba, despedí a un amigo para siempre y mi madre salvó a un libro del basurero, todo fue inesperado, aún cuando la televisión advierte constantemente que llegarán los cambios.

4 comentarios:

  1. Los hijos de Homero, A guitarra limpia y la carátula roja…

    En julio del año 1989, mi hijo mayor Rey tenía apenas seis meses de edad. Recuerdo que le regalé un facsímil de La Edad de Oro que publicaron a propósito del Centenario de la preciosa y preciada revista publicada para los niños y las niñas por José Martí.
    Cuando tuvo apenas dos o tres años, recuerdo perfectamente cómo nos acostábamos en la gran cama, de mi dormitorio, que antes fue de Papantero (mi abuelo paterno) mirábamos las ilustraciones y yo le leía los cuentos de Meñique, Tres Héroes, Bebé y el señor Don Pomposo y La Ilíada de Homero.
    Rey, que habló muy bien desde que tenía apenas 10 meses de edad, me preguntaba incansablemente por la cólera de Aquiles, el valor de Héctor, la esclava Briseida, los caballos que lloraban y los Dioses que guiaban las batallas.
    Yo jugaba a contarle la historia, le hablaba de Martí, del corazón de Bebé y de Los zapaticos de rosa, algo que nunca he podido leer en voz alta hasta el final, porque, obviamente, se me hace un nudo en la garganta.
    Aquel libro siempre estuvo a mano. Cuando nació el Viti también compartíamos las historias, y casi siempre era Rey entonces el que hacía con su hermano lo mismo que yo con él y el texto de páginas amarillas y carátula roja salía a relucir inmediatamente. Unas veces los escuchaba reír hablar del Camarón encantado, otras de La historia del hombre contada por sus casas y era recurrente las batallas de Aquiles y Héctor, la diosa Palas Atenea o Apolo, el Dios
    Resulta que ahora su concierto del venidero sábado 28 de septiembre en el espacio A Guitarra Limpia, del Centro Pablo de la Torriente Brau, en la capital de Cuba, lo titula “Los hijos de Homero” y alude que los trovadores, por naturaleza, son hijos de aquel bardo, juglar o aeda quien iba con su lira contando y cantando realidades y verdades de la vida, de los hombres y los dioses…
    El último fin de semana estaba en casa ultimando detalles para su concierto, con toda la responsabilidad y compromiso que requiere y encontró en una vieja agenda del año 2003 (cuando empezó a escribir canciones) que entre sus páginas guardaba apuntes de la Ilíada de Homero. Releía en La edad de Oro, la que le regalaron al Viti cuando concluyó la enseñanza primaria y yo recordé el facsímil de 1989…
    Justo cuando se disponía a partir hacia La Habana (no volveré a verlo hasta el día del concierto) guardaba en el bolsillo del estuche de su guitarra, ese espacio donde cabe desde un tubo de cola loca hasta las cuerdas para la guitarra y un pomo de agua fresca, varias cosas imprescindibles, entre ellas alcancé a ver una carátula roja…
    Claro que estaré en su concierto Los hijos de Homero, Rey siempre me sorprende. Ahora no voy a continuar, porque obviamente, se me hace un nudo en la garganta…

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  2. El próximo sábado allí estaremos !!!

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  3. Rey, tu cerebro es el puesto de mando, mantente alegre y empina los ánimos que la orden de sanar llegará a tu garganta. Selecciona bien el remedio que pondrás en práctica para complementar porque algunos suelen no funcionar, especialmente el del agua con sal que irrita las amígdalas, lo he experimentado. Nada podrá aguarte ni aguarnos la fiesta, si tu público es el elixir puedes contar con estos gramos de “yonofaltoina”. Nos vemos este sábado !!!

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  4. Cuidá mucho esa garganta Rey y mantén el aplomo y la fé necesarias en tus habilidades. Te va a ir bien. Un abrazo latinoamericano (desde Argentina). Mucha suerte.

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