septiembre 25, 2013

Acontecimientos inesperados, la víspera (la culpa del C cubano)



A pocos instantes (2 días) de celebrar mi primer concierto en el respetado Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, amanecí con la garganta mancillada por el rojo, infestada a causa del extraño clima CLIMA cubano. Hablar es doloroso, cantar ni lo intento… tengo sugerencias infinitas de amigos (otros no tanto): “gárgara de agua con sal”, “un Kogrip por la mañana”, “mucha miel de abeja”, “una loratadina”, “vitamina C, pero chupada”, “mastica romerillo”, “abre la boca al Sol”. No he decidido qué hacer, no obstante paso el tiempo concentrado en la lectura de La Edad de Oro, para comentar algunas ideas en el mencionado concierto; de cualquier forma la mejor medicina serán ustedes (en caso que vayan, por supuesto).
Por otra parte, hoy me afeité la barba, despedí a un amigo para siempre y mi madre salvó a un libro del basurero, todo fue inesperado, aún cuando la televisión advierte constantemente que llegarán los cambios.

septiembre 02, 2013

Una canción responsable: Lares

Lares
Rey Montalvo - 2010


Lares fue un lugar en mi conciencia,
mítico paisaje terrenal.
Con sirenas que volaban en mi tierra,
con absurdos reglamentos de obediencia.
A Lares ofrecí transformaciones,
todo convirtiose en juramento:
hacer a mis neuronas divertirse,
amar y correr los riesgos.

Lares era mustio y obediente,
sin el horizonte al colofón,
con vidrieras para guardar almas,
sin animales que domesticar.
En Lares no se hablaba de canciones,
se vivía el tiempo tan normal,
en Lares las leyes tan perpetuas
dotaban a mentiras de verdad.

Y bebí en variopintos bares
para hacer de Lares lo que prometí,
y nade en veintisiete mares,
para hacer de Lares lo que prometí,
y rompí mil y dos cristales
para hacer de Lares lo que prometí,
me perdí lánguidos lugares
para hacer de Lares lo que prometí.

Lares resolvió enojarme tanto
por su incompetente libertad,
al aprendizaje para el cambio
solo le hizo falta voluntad.

Y bebí en variopintos bares
para hacer de Lares lo que prometí,
y nade en veintisiete mares,
para hacer de Lares lo que prometí,
y rompí mil y dos cristales
para hacer de Lares lo que prometí,
me perdí lánguidos lugares
para hacer de Lares lo que prometí,
y fingí sonidos animales,
para hacer de Lares lo que prometí,
y canté en los arrabales,
para hacer de Lares lo que prometí,

Distinguí mentiras y verdades,
pero se hizo Lares lo que prometí.

septiembre 01, 2013

El inicio y final de todo

Regreso a la tierra: allá donde somos raíces y no frutales verdes queriendo madurar para que nos envidien los "pobres retoños".
Regreso a la tierra: porque puedo ver a través de un tronco sin que otros ojos espíen mi comportamiento.
Regreso a la tierra: el mejor lugar para dormitar, sin que los buitres molesten con sus ruidos desentonados (y algunos los creen necesarios)
Regreso cerca de los caminos sin terminar, para incorporarme al trabajo duro; junto al manantial más seco, porque también ambiciona compañía.
Y todo porque quiero ser más tierra (a veces tan pisoteada por los mortales que olvidaron su tiempo de polvos); así cuando despierte en vida, sea fruta deseada, manantial caudaloso, o el mismísimo cielo... existiré sin miedo a habitar, después de muerto, donde el “antes” y el “después”.