junio 19, 2012

Labor de sociólogo: entrevista al trovador Lázaro García


Lázaro García: Auténtica y pura, la Trova

Entre los entrevistados para la realización de mi trabajo de diploma, “Trovadores urgentes: su Representación Social de la Trova, se encuentra LázaroGarcía Gil (Cienfuegos, 1947), trovador y poeta, fundador del Movimiento de la Nueva Trova. Aquí tienen un fragmento.


¿Qué es para usted la Trova?
La trova es una de las expresiones más auténticas de la canción cubana, es lo nacido sin tintes de academia, y muestra, a mi juicio, lo más puro de los sentimientos del clamor popular.

¿Qué/Quién es un trovador?
            
El trovador es un portador a través del canto de esos sentimientos que te identifican con los hombres y mujeres que te rodean, y canaliza sus esperanzas y sus  frustraciones a través de una canción, y yo he tratado de seguir ese camino.

¿Cuándo y por qué se convirtió en trovador? ¿Cuáles fueron sus motivaciones?

Desde niño me acunaron con trovadas, tangos, rancheras y  décimas aprendidas de los campos donde crecieron mis padres, de manera que esas tonadas narrando sucesos, cultivando amores o enalteciendo héroes, fueron conformando un gusto por la poesía, (calidad aparte) y me seducía el hecho de poder cantar algún día mis virginales experiencias o conquistar un pretendido amor escolar con las coplas que me surgieran, por eso no me considero un precursor de la Nueva Trova, sino un continuador de esa tradición cubana de la canción, que ya en mis años de adolescencia  me atrapaba entre boleros y canciones del feeling, que estaban en boga en esa época, y en esa línea, comienzo a hacer mis primeras canciones.
El triunfo de la Revolución merece subrayarse en el nacimiento de lo que después sería el Movimiento de la Nueva Trova, (MNT en lo adelante) pues su impronta estremecedora en todos los ámbitos de nuestra sociedad influyó sustantivamente en el lógico decursar de la canción cubana, la trova tradicional, adormecida y aletargada en esos años por muchas razones que en este trabajo no es necesario explicar, cobra otro brío y factura en manos de unos nuevos cantores, que aparecieron en distintos lugares, enarbolando canciones muy particulares que se identificaban con el tiempo cambiante y convulso en que se vivía, y que revelaban hechos, conceptos de  pareja, adhesión o crítica, de un proceso en un tiempo en el cual se era protagonista de esos cambios, de ahí, que siendo joven y teniendo necesidad de expresarme mediante el canto, me haya sentido envuelto en esa forma de trovar tan coherente con la nueva vida, que manejaban nuestros primeros y lúcidos trovadores de los años 70, máxime si desde la naturaleza de mi humilde origen los sentía como cantos emancipadores y  reinvindicadores en todos los aspectos humanos.
No soy historiador, pero es palpable que la trova cubana ha estado muy ligada a la  historia de nuestro país, casi todos los acontecimiento de nuestro decursar histórico lo han acompañado  canciones nacidas de esas experiencias.

¿Cuáles son las semejanzas y/o diferencias que, en su opinión, pueden establecerse entre la llamada Trova Tradicional, la Nueva Trova y la Novísima Trova? ¿Considera válidas dichas categorías?

Siempre defendimos el concepto de que la trova no es un género, es una actitud ante la canción, ya desde nuestras primeras discusiones teóricas en los activos-festivales se hablaba de ese tema, la trova es una, las épocas suelen ser diferentes, pero la combinación esencial seguirá siendo la misma, música-poesía, tan es así, que esa década del 70, que llamamos “prodigiosa” por su música popular más universal y ´´bonita´´ y que a mi juicio fue signada por la aparición de ese formidable grupo inglés Los Beatles, tuvo también una contraportada más vigorosa y contundente en el ámbito político, los acontecimientos en Europa, la guerra de Vietnam, los procesos de liberaciones del África colonial, las guerrillas latinoamericanas con el icono del Ché como estandarte, fueron vigorizando en algunas partes y consolidando en otras, la canción de pensamiento comprometido con las causas emancipadoras, la Nueva Canción Catalana con Joan Manuel Serrat, el nuevo cancionero argentino de ricos antecedentes en el Martín Fierro y Atahualpa Yupanki, Brasil y su  Novo Canto, las canciones protestas en Estados Unidos, Chile con Los Parra, Venezuela con Alí Primera, Viglietti en Uruguay, Mexico, Colombia, Paraguay, en fin, todo un movimiento cancionístico que en buena medida  Cuba irradió tras la consolidación de su proceso  revolucionario como fuente de inspiración en una Latinoamérica reprimida y acosada por dictaduras militares en muchos de sus países.
Refiero esto para patentizar una vez más, que los grandes acontecimientos políticos generan a su vez grandes movimientos culturales, de manera que ninguna época se parece a otra y por ende, las expresiones artísticas, aún cuando mantengan las características esenciales de los rasgos autóctonos de su cultura, muestran los vigorosos trazos, que los nuevos acontecimientos les impregnan. Entonces no debe haber categorías epocales, sino continuidad sujeta a las circunstancias en que se desarrollan.
El factor de cambio principal entre esas etapas es, a mi juicio, el avance tecnológico de la información, el intercambio cultural indetenible con otras culturas y por ende, la absorción de fórmulas novedosas de otros lugares que asumen las vanguardias artísticas en todo el mundo, y en mi opinión, si tomamos lo mejor de cada género y de cada estilo desde la inevitable criollez que le impregna el creador cubano, pues bienvenida esa canción que no dejará de ser trova nunca. El mundo moderno tiende a globalizarlo todo, ojalá que globalice la buena poesía con la música más encantadora, es la única opción a tanta chatarra consumista.

¿Qué papel han jugado –y juegan actualmente- los trovadores y su obra en la sociedad cubana?
Nosotros mismos nunca pensamos que el MNT, que se abría como organización cultural en 1972, tuviera la trascendencia que ha tenido, no éramos consciente de ese legado, nos divertía el hecho de crear, apenas teníamos dinero, y muchísimo menos auto, y casa…algunos pocos, éramos ricos en esa pobreza, asistíamos a una era inaugural insospechada, con la apasionante puja por la canción más bella que confrontamos casi a diario, talvez teníamos a diferencia de las generaciones actuales, un referente muy cercano de lo que fue la Cuba antes del 59 y sentíamos que en nuestro canto se redimía un imperdonable olvido de la canción trovadoresca cubana. Fue así y me siento honrado y orgulloso de esa historia.
El movimiento trovadoresco actual, sigue aportando canciones interesantes, la sonoridad contemporánea le impone otra factura aunque nazcan desde la misma guitarra, los tiempos presentan otros  desafíos, lo que en nosotros fue conquista en ellos se hace defensa de la misma, y si un día le cantamos a algo que después se ha torcido, ellos deben hacerlo desde la corrección de la rama lastimada, siempre habrán temas que requieran del canto, sólo que debemos ser fieles a nuestra historia para no debilitar esa especie de cordón umbilical  que nos ata amorosamente a lo mejor de la canción cubana.

¿Considera suficiente la divulgación y el trabajo realizado por parte de las instituciones culturales, las disqueras y los medios de comunicación masiva, con los trovadores en la actualidad?
Este es un tema bastante difícil, pienso que a nuestros medios, les falta mucho por hacer, y no se trata de llenar cuanto espacio exista para la trova cubana, es sencillamente comenzar con una programación más atractiva e inteligente, que ayude a elevar la apreciación estética de nuestro pueblo como un primer paso, por otro lado siempre me ha inquietado que el Ministerio de Cultura no posea al menos un canal de TV y algunas emisoras radiales, es incongruente que quienes trazan la política cultural no tengan bajo su dominio los cauces para proyectarlas acertadamente, por eso huelgan otros comentarios si no se tiene resuelto esta contradicción.

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