mayo 02, 2012

¿Será que solo duermen tranquilos los hombres que no han abierto los ojos?

Por Carla Valdés León
El periódico es una bomba nuclear, es el mundo explotando en pequeñas particulas sumidas en un grito interminable. El periódico nos cae en la mano y nos reta cínicamente a seguir existiendo cuando nos abre los ojos locos con artilugios de cirujano y nos quita, con pinzas frías, la esperanza de la mirada. ¡Qué lejos están los países extranjeros! Es esa la distancia de quien lee las noticias y las deja a un lado, ciego, amnesico, inmune a las luchas de otros, a los muertos, a las catástrofes. Cambiando de canal para no ver las manifestaciones, para no oir el sonido del bastón en el escudo antidisturbio. Asqueado de ver aves sepultadas en petróleo, mareas negras en el Caribe, osos solitarios sobre un tempano de hielo que se derrite como un helado. Encerrado en los muros de su realidad, no quiere saber de las fronteras de piedra que dividen a los hombres, ni de la humillación del hombre por el hombre. Intenta dormir tranquilo escudado en que a otros les toca, y no a él, en soluciones diplomáticas. Justifica los golpes, las discriminaciones e injusticias con prejuicios-veleta. Pero el hombre se asombra algunas veces ante alguna noticia escalofriante, que queda marcada como un cuento fantástico, como una película. Tal parece que ese desmoronamiento nunca nos va a alcanzar, que el hecho de ser lectores nos inmuniza y perdona la inactividad. ¿Será que solo duermen tranquilos los hombres que no han abierto los ojos?

2 comentarios:

  1. Hay quienes abren los ojos y no quieren ver. Generar conciencias masivas es algo que nos compete, creo yo, a través del arte: la mejor vía para re-educar a la gente. Abrazo grande, Camilo.

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