febrero 29, 2012

Mi madre

No hay motivo alguno (o hay motivos siempre?), pero quiero hablar de mi madre: que hace 23 años, 1mes y 20 días lo fue por primera vez conmigo, o quizás antes, allá por el año 87 cuando viajaba al teatro Carlos Marx desde muy lejos para presenciar los estrenos de Silvio que después me cantaría mientras me bañaba.
...o antes, cuando conoció a mi padre y pensaron en mi nombre.
...o quizás antes, cuando “las orillas” la separaron de su hermano y prometió no dejar solo a su hijo, y me dio a mí, el mejor hermano que nadie ha tenido, ni tendrá.
Fue madre siempre, porque desde que nació supo ser la mejor hija, tanto así, que admiro y quiero a mi abuela como si me hubiera ayudado a crecer, y lo hizo, desde mi mamá.
Porque me crió como su sombra, y me enseñó a leer a Martí, y me habló primero del Che, y a no conformarme con lo visto, a ser un meñique con barba y sombrero. Me enseñó a caminar, a decir papá y ápu (a mi abuelo) con la misma entonación que mamá, siempre con la misma.
Hay motivos, claro, porque cualquier día es el importante: cualquier día es el de las madres, o al menos el de la mía.

febrero 19, 2012

Oye... yo también estuve

Trovadores de la herejía es el nombre que decidieron Fidel Díaz y Bladimir Zamora, para su libro dedicado a cuatro buenos de la Trova cubana: Frank Delgado, Carlos Varela, Santiago Feliú y Gerardo Alfonso (no están ubicados por orden de preferencia).
Reúne entrevistas y canciones (algunas con la tabulación de acordes) de esos “incomprendidos de su tiempo”.
El libro se presentó con un concierto en la Casa de las Américas. Más público fuera que dentro, disfrutamos a través de un proyector sobre lona lo que acontecía.
…y cantó Gerardo, y nosotros (los que fuimos desde lejos a ver el concierto sin invitaciones para entrar a la sala) agradecimos el estreno de la canción Fotografía, y Sábanas blancas, y Son los sueños todavía. (Estuvo el Che… afuera, lo sentí cerca)
… y cantó Varela, y nosotros (los afortunados que observamos orgullosos a los conductores desviar su curso para participar en la fiesta) cantamos Memorias, como si las generaciones fueran las mismas.
Me bebí el libro en una noche, y quedé tan ávido de Trova, que salí a la calle con mi guitarra para beberme el mundo.

febrero 12, 2012

febrero 10, 2012

De Noel...


Noel Nicola, el trovador más vivo de todos, el más grande ser humano. Lamentaré siempre no haber podido darle la mano.

febrero 06, 2012

De Pablo...


El Pablo de siempre... no hay dos para mi

Strike 3: Lo que me ha dejado esta semana (27 de enero 2012)

Reconozco que la publicación de este artículo en mi blog carece de inmediatez, pero como no soy periodista (y tampoco los periodistas de hoy son tan inmediatos) reproduzco íntegramente un tremendo escrito que llegó a mi correo gracias al amigo más grande que tengo (y es mucho decir). Por favor, que se pronuncie el autor, gracias a él. 

Strike 3: Lo que me ha dejado esta semana (27 de enero 2012

febrero 04, 2012

Mejor ahora que mañana

Perdóname,
si te dejo en manos desgraciadas.
Espérame,
volveré para hacerte compañía.
Ahora parto a cambiar las vidas
que igual a ti pierden la inocencia.

Y mojo los pies descalzos
con aguas que trae el camino
y gritos de desembarco
como un himno.
Y voy a empacar maletas
confiado que mi destino,
será pintar, sobre el orden, algo divino.

Repásame,
porque te quiero es que amo a todo el mundo,
regístrame,
aseguro, que tu hombro es mi universo.
Y es que espero me aguardes siempre
convencido de retornar
sino yo, miles para amar.

Y mojo los pies descalzos
con aguas que trae el camino
y gritos de desembarco
como un himno.
Y voy a empacar maletas
confiado que mi destino,
será pintar, sobre el orden, algo divino.

(2006)

febrero 02, 2012

La ceremonia “privada” de Sara

En la noche, de regreso a mi ciudad (Matanzas) después de acompañar el espíritu de Sara Gonzáles en la sede del Instituto Cubano de la Música en La Habana, escuché en el “Noticiero Estelar de la Televisión” la noticia de lo acontecido.
Todo es distinto a través de un cristal… es impresionante el sentir concentrado entre tantos amigos, Sara estaba allí: cantando como la primera, sentada en su acostumbrada banqueta (que utilizó el 25 de diciembre de 2011 en su “Jardín de la Gorda”), regañando a los que lloran en las esquinas e invitando a Marta Campos a cantar juntas.
El periodista encargado del reportaje televisivo recordó la Sara patriota, asombrosamente feliz y desenfadada con el público, la trovadora e intérprete… y en aquel instituto, a través de un documental,  Noel (que también estaba) agradeció a la voz que cantaba su obra “como nadie más”, y Silvio recordó cuando no la querían en el Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC…
Pero el periodista no dijo eso, terminó diciendo que: “tal como Sara pidió sus cenizas serán echadas a la costa habanera en una ceremonia privada
Que tan en desacuerdo estoy: todos los buenos corazones de América estarán en ese malecón para darle la bienvenida a Sara a la inmortalidad.    

Sara…


(El escrito completo de mi madre)

Busco en mi archivo de audio digital y no la encuentro, parece que se esfumó su voz junto a su cuerpo. Es una grabación del 13 de agosto de 2010, una tarde en que ofrecería un concierto en el Pabellón Cuba, de la capital cubana, y yo llegué hasta allí junto a Carilda Oliver Labra, que ese día recibió el Premio de Juventudes que otorga la Asociación Hermanos Saiz.
En aquella oportunidad Sara González accedió a conversar brevemente conmigo sobre la trova, los jóvenes y la “química” que lograba en su habitual Peña El Jardín de la Gorda
Por más que la busco, no encuentro en este condenado ordenador la ruta del archivo donde guardé aquellas declaraciones, su voz límpida y la sonrisa, poco antes de salir a cantar, a compartir con la gente que la aguardaba allí, en aquella tarde emblemática de agosto.
La vi por primera vez en vivo, en un escenario hace mucho tiempo, cuando aún se acompañaba del grupo Guaicán, con el amigo Pepe Ordaz. Los que crecimos aprehendiendo la música inteligente de la nueva trova, esa que Silvio escribe con minúscula y que comparto, aunque la echaremos de menos, volveremos una y otra vez a escucharla.
La recuerdo en Playa Girón, “en el canto y llanto de la gloria”, “de luces se llenó el cielo, de esta tierra insurrecta”, o a capella con el tema inmortal de Eduardo Ramos, Su nombre es pueblo, con el puño en alto y un brillo extraño en sus ojos.
Sara estaba allí en 1967 cuando Silvio cantó, y Pablo y Noel y Vicente.  Sara integró el Grupo de Experimentación Sonora, Sara cantó a Cuba sin claudicar.Y seguirá cantando, aunque ahora mismo se me haga un nudo en la garganta, porque mi hijo, trovador, me llama por teléfono desdeLa Habana y me dice: “llegaré más tarde mañana, voy al Instituto de la Música, en el Vedado, voy a decir adiós a Sara…”
Y la veo, empapada en sudor, sentada en una silla, en agosto, cantando “aunque yo viva sembrando para ti…” y no encuentro su voz que guardé en mi archivo.