enero 19, 2012

Lo que falta

El 19 de enero de 1989, cuando la Revolución cubana cumplía 30 años, nací en una ciudad entre La Habana y Varadero. Mis padres me enseñaron a respetar a los adultos y a mi país; mi abuelo materno, que vivía en un pueblecito cercano a un Central Azucarero, me facilitaba productos alimenticios para “reforzar” mi dieta durante el Período Especial, y se vanagloriaba con sus compadres: “Tengo un nieto limpio, respetuoso y FELIZ.
Por estos días; uno de esos en que nos reunimos las personas en un punto minúsculo del Universo para, de una vez y por todas, cambiarlo; un buen amigo relacionaba hechos y conjeturas para llegar a la definitiva conclusión: “la Revolución no está completa.”
Yo recordé a mi abuelo: él también me enseñó la palabra revolución, me hablo primero de Fidel y de sus ideas, me contaba del hambre y del hombre de antes del 59, de la insalubridad en las calles, de los barrios ricos y de los barrios paupérrimos... Mi abuelo fue chofer, y recorrió Cuba cuando el tan esperado triunfo llegó, recordaba las caras eufóricas de alegría, y las ganas de seguir y seguir y seguir construyendo el presente para el futuro.
Cuando en el siglo XXI muchos países tercermundistas (y otros desarrollados) sufren una crisis económica extrema, y el hambre y la necesidad se apodera de niños y adultos, y el trabajador no tiene tiempo de pensar porque la vorágine de vida lo obliga a concentrase en su comida y a no perder el empleo, y las manifestaciones protestas crecen frente a embajadas y en plazas públicas; un joven cubano de la Universidad de La Habana donde se cultivan otros miles como él sin pagar un centavo, en su tiempo libre de estudio reconoce que la Revolución no está completa: no puede estarlo hasta que eduque la conciencia individual de cada hombre y mujer de esta tierra; hasta que exista una conciencia social que reproduzca valores morales positivos, la ética... y la competencia se desmorone del modo caníbal en que se desarrolla en estos días en todo el mundo.
No hay Revolución completa hasta que el cosmos humano no entienda que es más importante concentrar las fuerzas para luchar contra las guerras, el hambre, la contaminación ambiental y la globalización neoliberal; no hay Revolución completa mientras permanezcan oportunistas en cargos estatales reproduciendo patrones gastados y leyendo discursos falsos con una sonrisa prestada del Diablo.
Si mi abuelo estuviera vivo físicamente, me aclararía que Fidel siempre supo que la Revolución no se completaría en solo 53 años, se necesita paciencia (pero no se confunda paciencia con acomodamiento), constancia. Digno nieto, al fin, me siento protagonista de esta Revolución constante y sigo limpio, respetuoso y FELIZ.

10 comentarios:

  1. Si estaría completa, nos quedaríamos sentados al borde del camino...y créeme no son tiempos para ello
    Qué bueno tener jóvenes que piensen así, eso reafirma que "la juventud no está perdida"como acuñan algunos para justificar lo malo que hace una mínima parte de ese sector social.

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  2. Hay jóvenes "perdidos" de la misma forma que hay adultos "perdidos", y ancianos "perdidos"... pero hay tantos jóvenes que quieren encontrarse, pero hay que saber dónde buscar.

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  3. Hermano, hermosa reflexión. "Cuando en el siglo XXI muchos países tercermundistas (y otros desarrollados) sufren una crisis económica extrema, y el hambre y la necesidad se apodera de niños y adultos, y el trabajador no tiene tiempo de pensar porque la vorágine de vida lo obliga a concentrase en su comida y a no perder el empleo, y las manifestaciones protestas crecen frente a embajadas y en plazas públicas; un joven cubano de la Universidad de La Habana donde se cultivan otros miles como él sin pagar un centavo, en su tiempo libre de estudio reconoce que la Revolución no está completa: no puede estarlo hasta que eduque la conciencia individual de cada hombre y mujer de esta tierra; hasta que exista una conciencia social que reproduzca valores morales positivos, la ética... y la competencia se desmorone del modo caníbal en que se desarrolla en estos días en todo el mundo". En Colombia los jóvenes salieron a las calles a protestar por una educación universitaria gratuita y de calidad. Aquí nuestros muchachos claman con vehemencia por ese derecho, pues saben que el conocimiento es base fundamental para el desarrollo de una nación, más en un país como Colombia que, después de Haití y Angola, es considerado el más desigual del mundo. Mientras tanto un joven cubano sueña con que la Revolución que le dio dignidad, acceso al conocimiento y valentía, se extienda por el mundo entero. Para mí hermano, esa es la diferencia. Un abrazo enorme

    Carlos Eduardo

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  4. Rey, suscribo lo dicho por Silvio en SC no podría estar más deacuerdo con nadie...

    Gracias compañero.

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  5. Así es. Hay tantos jóvenes como viejos perdidos. De hecho, los jóvenes perdidos ya son viejos. Pero es bueno comprobar que hay jóvenes muy jóvenes, y uno siente deseos de seguirlos en su carga al machete.

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  6. ES HERMOSO PODER ESCUCHAR PALABRAS ASI DE UN JOVEN CUBANO !!!SABER QUE LA JUVENTUD CRECE Y AMA A SU PATRIA A SU REVOLUCIÓN;AL SOCIALISMO !!!!; YA QUISIERAN MUCHOS JÓVENES DEL MUNDO ENTERO INCLUYENBDO LOS PAÍSES DESARROLLADOS !!TENER LAS OPORTUNIDADES QUE TIENEN LOS JÓVENES CUBANOS !!!!;GRANDE FIDEL !!! GRANDE LA REVOLUCIÓN CUBANA !!!!FELICITACIONES REY !!!((ERES UN GUAJIRO DIGNO DE SER CUBANO !!!MIS RESPETOS Y UN FUERTE ABRAZO !!!TU ABUELO DONDE QUIERA QUE ESTÉ ESTARÁ ORGULLOSO DE TI !!!!

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