noviembre 23, 2011

La segunda parte de las impresiones de Tin Cremata sobre el viaje a los E.U con la Colmenita.

...Bueno, yo solo escribí un correo personal, contando impresiones (como ha sido siempre mi costumbre) - a la Coordinadora General de las Colmenitas en Venezuela - Marta Palacios, para
que lo compartiera exclusivamente con los guías de las Colmenitas (que no pasan de diez en ese
país)...y el correo personal se ha regado por la red, incluso algunos lo citan como un documento
"publicado"...De haber sabido que se iba a esparcir de esa forma, me hubiera gustado agregarle algunas cosas, para un público que no fuera el destinatario al que se lo envié...
Primero, decir que todo lo que se lee en el correo, no es para nada motivo de mérito para nadie
en la colmena...Son solo impresiones agradecidas de viaje, y más...impresiones de un verdadero privilegio que la vida nos permitió disfrutar...Si algún mérito tiene esa visita - es el haber conocido a verdaderos gigantes de la solidaridad que tiene Cuba en el mundo, y haber compartido con hermanos argentinos (Ali y Grá), dominicanos (Manolo), mexicanos (Martínez), puertoriqueños (José y muchos más), y sobre todo norteamericanos (Bill I y Bill II, Gilbert, John, Sherryl, Nancy, Lion, Julie, Sue y otros muchos) que dedican cada segundo de sus vidas, e incluso sus muy limitadas economías personales,
a la solidaridad más sincera que pueda recibir nuestra islita amada (desde el bloqueo hasta los Cinco)

Me faltó en el correo detenerme en algo muy importante y enorgullecedor, y es que cuando actuamos en la Escuela de Arte "Duke Ellington" de Georgetown, Washington (donde han estudiado muchas de las luminarias de esa hermana nación), la Rectora de las Artes de esa prestigiosa institución norteamericana - Tía Powell Harris, le dijo a una cadena de televisión: "El tema de los Cinco es un tema controversial y muy pesado para cubanos y norteamericanos, pero, ante la propuesta artística que me ofrecían los pequeños cubanos, yo traté de conectarme con aquellos momentos de la historia de los E.U.,  que se parecían a aquello que yo estaba viendo...e inevitablemente me vino a la mente la historia de Malcolm X y Martin Luther King, Jr. y todos los hombres y mujeres que en los E.U. han luchado por los derechos de los otros...y eso fue lo que me hizo conectarme con el tema y querer saber más de la verdad del asunto"...y eso fue exactamente lo que nos propusimos, que se conociera de un tema tan silenciado, como manipulado, aún cuando no se estuviera de acuerdo con nosotros...

También me faltó decir, que cuando dormimos la primera noche en un hotel de Virginia, Washington, por la madrugada, se subieron encima de nuestro ómnibus (que estaba parqueado) y desde dentro - con un bate ó algo similar, le rompieron varios cristales de las ventanas...La anécdota es, que al otro día, al ómnibus no le iban a permitir circular por la capital en ese estado, y se ponían en peligro las funciones...Pedimos ayuda al Distrito Escolar, y se apareció un trabajador joven norteamericano, muy apurado, que nos explicó que ese tipo de vidrios de ventanas ellos no lo tenían, que él los podía comprar, pero había que resarcíselo, además de la mano de obra...Cuando terminó, preguntó ¿Quienes éramos?, y al saber que eran niños cubanos que estaban actuando en su tierra, decidió no cobrarnos nada...Ante nuestra insistencia de hacer llamar a los niños (que se vestían en un camerino) para agradecer tan hermoso gesto, el trabajador nos dijo, muy apurado, que él no tenía tiempo para eso, que estaba trabajando y tenía que irse muy rápido...Nos las ingeniamos para que llegaran los niños corriendo, disfrazados de zánganos y abejitas (justo en el momento en que ya se retiraba), y ante la avalancha de besos y abrazos de los más pequeños, el trabajador norteamericano, rojo como un "tomatoe" y riendo, solo atinó a rogar en broma: "No me aguijoneen, no me aguijoneen" (hay fotos y filmaciones de ese momento que se explican por si solas)

Me faltó detenerme especialmente en la cuarta llamada de Gerardo Hernández (el 21 de octubre) cuando nos contó muy emocionado, que había leído en el New York Times del 12 de octubre, de un viejo humorista norteamericano, muy conocido en su tiempo, ya retirado (tiene unos 94 años ahora) que llevaba ¡¡¡17 años consecutivos!!! en el mismo semáforo de una intersección de Nueva York, pidiendo limosnas..."pero, no es un verdadero limosnero" (y ahí Gerardo no pudo ocultar la emoción y nos dijo al teléfono): "Coño, todavía me cuesta decirlo, por la emoción!...lleva 17 años pidiendo en las calles de New York...¡pero para la salud pública cubana!"...

Eso, para no dejar de mencionar que el 24 de octubre, Gerardo nos dedicó el último minuto que le quedaba de las llamadas que le permiten en un mes en la cárcel - para "desearnos suerte" unos momentos antes de nuestra actuación en la ONU...o su llamada sorpresiva el 20 de octubre, antes de actuar en El Puente High School, en Brooklyn, para recordarnos que ese era el Día de la Cultura Cubana, algo en lo que realmente nosotros no habíamos reparado...cuando se lo dijimos, nos confesó que él se acordaba, porque ese también era el día en que cumplía 25 años de haberse hecho novio de Adriana...

Y también me faltó decir, que antes de salir para E.U., La Colmenita, como siempre, se dividió en dos, y la parte que se quedó acá (que fue la que en las vacaciones pasadas había integrado la delegación colmenera en aquel tremendo viaje a España, Turquía, Bulgaria y Rumanía), mientras nosotros estábamos actuando en la Sección de Intereses de Cuba en Washington, esa otra parte lo estaba haciendo en Güanes, Pinar del Río...al otro día, cuando estábamos en la Kay Chapel de la American University, estábamos también actuando colmeneramente en Sandino (uno de los lugares más humildes de Pinar), y el último domingo en Washington, mientras vistábamos la Casa Blanca, la otra mitad estaba en San Juan y Martínez...Durante el periplo de Nueva York, mientras actuábamos en el Bronx, aquí lo hacíamos en Los Arabos (Matanzas), el sábado 22 - La Colmenita estuvo al mismo tiempo en Harlem y en Calimete, y el domingo 23, cuando le cantábamos a Lennon, en el Central Park, sus canciones de nuestra puesta en escena: "La Cenicienta...según Los Beatles", y más, la canción inmortal de nuestro Miguel Matamoros: "El que siembra su maíz" (al estilo de "Los Samplingcitos"), la otra mitad estaba cantando su "Son de la Loma" (con el Grupo Musical) en el parque "José Antonio Echeverría" - para los niños de Cárdenas...y el último fin de semana en San Francisco, mientras ofrecíamos las funciones en el Cowell Theater del Fort Mason Center, La Colmenita que estaba en Cuba - lo estaba haciendo para los niños de Arimao, Cumanayagüa y Agüada de Pasajeros, en el Cienfuegos cubano...

Y ahora además les informo, que acabados de llegar a Cuba, nos unimos en el Teatro "Karl Marx", con nuestra hermana La Colmenita de Colombia, que se ha convertido en nuestra Maestra Musical, porque ha logrado reunir a cientos de niños de la extrema pobreza colombiana (estratos uno y dos), que ¡nunca habían tenido un instrumento musical en sus manos hace tres años! y formar una Gran Orquesta Filarmónica Infanto- Juvenil, en la Localidad Cuarta de San Cristóbal de la capital colombiana, que interpreta ¡en vivo! - las bandas sonoras íntegras de las puestas en escena de La Colmenita: "La Cucarachita Martina", "Meñique" (de nuestro José Martí) y "Ricitos de Oro y los Tres Ositos" (además de interpretar a Beethoven, Sibelius, Lucho Bermúdez, Manuel Artés y hasta nuestro José White)...Colmenita, que nos impresionó mucho cuando ayudábamos en la parte teatral, en los primeros tiempos de montaje del 2009, y nos enamoramos especialmente de unos hermanitos pequeños, que interpretaban dos personajes protagónicos en la Cucarachita...el asunto es que, a medida que avanzaban los días, nos fuimos dando cuenta que nunca asistían los dos hermanitos juntos a un ensayo, o iba el uno, o el otro...Ante la proximidad del estreno (ya ensayos generales) cuando requerimos la presencia de los dos juntos, nos explica la familia que no había podido ser, porque los dos hermanitos solo tenían una muda de ropa para salir a la calle...Ya sabemos que anécdotas como esas hay muchas, muchas - en las Colmenitas de Barlovento (Miranda), y en la de Isla Margarita, y en la de Cacique Tiuna (en Caracas), y en Vargas, Barinas, Anzoátegui - en Venezuela...y que decir de La Colmenita de Chiapas, en México (con niños indígenas que apenas hablan el español), o la de San Luis Potosí, o la de Sevilla, en España (con niños de los barrios pobrísimos de "El Cerezo" y "Polígono Sur") o la de Tenerife, en Canarias, o de la República Dominicana, o la del barrio del Chorrillo, en Panamá, o la que se estrenará el próximo 27 de noviembre en Buenos Aires, Argentina...

En fin, que un correo que yo no autoricé a diseminar, le faltaban estos detalles que completan la verdad de lo que vivimos...

Quiero terminar (autorizado por Adriana, la esposa enamorada) con un fragmento de una carta que le envió, al final de nuestra Gira, Gerardo Hernández Nordelo, donde le escribe:

"Mi Reina...No sabes lo feliz que he estado por estos días en que los Príncipes de La Colmenita han podido visitar varias ciudades norteamericanas, y en cada una dejando corazones blandos y mucha dulzura...Todo el tiempo les deseé suerte para las presentaciones...Te he acabado con los minutos, pero cuando te cuente, estarás de acuerdo conmigo en que valía la pena aprovechar esta oportunidad única de poder hablar con todos los niños...Ya supe que salieron en busca del señor que lleva varios años pidiendo limosnas...¡Qué gesto de Amor!...y aunque no lo lograron, al menos conocieron la historia...
Tu eterno enamorado
Gera"

Ya en Cuba, y conversando con Adriana (que tiene esos ojos de lluvia, que no le escampa el amor) nos contaba de la alegría especial que sentía en Gerardo, cuando hablaba con él por teléfono, mientras nosotros estábamos por allá...Y en ese juego de celos, que practican todos los enamorados del mundo, Adriana le bromeaba por teléfono: - "Y esa alegría?...¡Seguro que no es por mí!"...y cuenta que él contestaba alborozado: - "Ná', es que estoy aquí, con la Colmenita!"...

Y el día posterior a nuestra llegada a Cuba, lo notó muy diferente al teléfono, y cuando le preguntó:
- "Gera, y esa voz tan grave, de locutor...¿Qué te pasa?...él le dijo fulminante:
-"Estoy bravo"...
-"...¿pero por qué, mi vida?

(y entonces él, más suave, le explicó)
-"¿Sabes por qué?...¡porque se me fue La Colmenita!"

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