noviembre 12, 2012

Recordatorio cubano, a propósito de los absurdos que veo

Resuelvo vivir a mi gusto, amar a mis amigos y no odiar a los otros. A los otros los respeto, como sentencia el basamento fundamental de la Antropología. Estudio más de lo que observo, y observo menos de lo que hago para observar algo mejor. Resuélvanlo así ustedes por un día, y después me cuentan.

4 comentarios:

  1. Hecho amigo, un abrazo extensivo a todos los hermanos cubanos.

    Carlos Eduardo

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  2. Mi primera manzana se llamaba quién eres,
    mi primera ventana se llamaba porqué,
    mi primer laberinto se llamaba mujeres,
    mi primer vino tinto se llamaba Noé.

    Mi primer fugitivo se llamaba extranjero,
    mi primer cheque en blanco se llamaba real,
    mi primer mandamiento se llamaba no quiero,
    mi primer papamóvil se llamaba papá.

    Mi primer espejismo se llamaba verano,
    mi primera fulana se llamaba por fin,
    mi primer pasaporte se llamaba Mariano,
    mi primer aeropuerto se llamaba París.

    Mi primer desconcierto se llamaba destino,
    mi primer esperanto se llamaba español,
    mi primer Al Capone se llamaba Al Pacino,
    mi primera blasfemia se llamaba oración.

    Todos nacemos en cualquier lugar,
    me pido primer para desertar
    de la estrechez,
    de los que saben negociar
    tablas en el ajedrez,
    que no te quiten la vez
    los que hablan sin respirar.

    Mi primer aguacate se llamaba pomelo,
    mi primer crecepelo se llamaba champú,
    mi primer disparate se llamaba consuelo,
    mi primer desconsuelo se llamaba Moscú.

    Mi primer apellido se llamaba Martínez,
    mi primer Borsalino se llamaba bombín,
    mi primera manola fue en la cola de un cine,
    mi primera frontera se llamaba Joaquín.

    Todos nacemos en cualquier lugar,
    me pido primer para desertar
    de la memez
    de los que saben negociar
    tablas en el ajedrez,
    que no te quiten la sed
    los que hablan sin respirar.

    Todos nacemos en cualquier lugar,
    me pido primer para desertar
    de la vejez
    de los que saben negociar
    tablas en el ajedrez,
    tú no me trates de usted
    ni me hables sin respirar.

    de Sabina, "Me pido primer"

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  3. Qué bueno si mucha gente llevara el basamento de la antropología...

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  4. Rey te leo mucho, tanto que a veces repito en tu blog. Me gusta mucho como te expresas, eres fiel a lo que defiendes y eso, es algo a tener en cuenta en una persona tan joven como tú.
    Apenas tengo tiempo de escribir, pero cuéntame entre las personas más cercanas, gracias

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