junio 16, 2011

Cubano y joven, todavía y siempre

Punto
Rey Montalvo - 2010

Descubrí que mi nueva canción se repetía,
que contaba los pasos en línea sin avanzar.
Descubrí a mi mujer en pijamas con otro hombre:
el amigo que quiso aplaudirme y no lo logró.

Suerte que mis vicios,
no alcanzan la droga, el tabaco, ni el alcohol.
Suerte que en mis bares,
entran amigos de a diez por un dolor.

Disipé los aromas bestiales que desprende
la basura que viste camisas y pantalón.
Aprendí a destapar los volcanes de la paciencia,
y besé otra vez a la chica que no se vistió.

Suerte que en mis noches,
el perfume de madre me dice “todo está bien”.
Suerte que en mi cama,
duermen los trenes lo mismo que yo en un anden.

Y escribir disparates me salva,
y cantar lo que quieran las almas,
y mis vicios, mis noches, mis bares
y mi resplandor.
Y fingir que nos queda esperanzas,
y sufrir y esperar la venganza,
de los pobres que son menos pobres
por su corazón.

Y confiar en futuros gobiernos
en la ley, en un Dios, en lo eterno,
en la vida que aburre si niega
un grave pesar.
Y tocar en el piano a Lecuona,
a las niñas hacerlas señoras,
en la escuela estudiarse
la Biblia y el Corán.

Y tomar por asalto a una nube,
y bajar por los pies al que sube,
y exprimirme las manos
si escribo una mala oración.
Y volar con las alas robadas,
y aguantar que te ofendan bobadas,
que provocan ideas absurdas
como esta canción.

junio 05, 2011

Un momento íntimo...

Escuchando a Silvio, algunas veces me saltan los deseos de escribir... Sin tema previsto o ley de redacción, en esas oportunidades salen poesías o canciones o un reguero de palabras como estas. En realidad busco frases para describir el éxtasis (pero no es éxtasis), la emoción de escuchar algo sincero transmisor de esperanza (pero no es embelesamiento); no encuentro como traducir las ganas de cantar, llorar y a la vez morir a carcajadas.
Tengo amigos que también les sucede... en ocasiones nos reunimos para mirarnos las caras mientras canta Silvio, y ver nuestras reacciones e imitarnos. En esas tertulias una vez me enamoré, otra golpeé a mi mejor amigo, otra hablé mal de Silvio y me omitieron una semana, me dormí, transgredí la privacidad de una desconocida, fui infame o el más limpio, me dejaron plantado, renací después de una desgracia, estrené mis mejores trapos, comí hasta reventar...
Como hoy estoy solo en casa, quiero compartir con ustedes al menos la letra de una de sus canciones. Que sea para el bien de sus días.

Mi casa ha sido tomada por las flores

Pasa poco pero pasa, compadre.
Es difícil de ligar.
Y a ese güije que lo inventa, comadre,
lo debieran diputar.
Te despiertan los aromas perdidos,
los que olvida la ciudad,
y de pronto ves tu hogar invadido
por la luminosidad.

Mi casa ha sido tomada por las flores.
Traigan copas, traigan vasos
al derrame de colores.
Mi casa ha sido tomada por las flores.
Vengan almas y retazos:
voy a repartir canciones.

Flores fulgurantes y discretas,
timoratas y coquetas,
inmutables y sin paz.
Flores que rebosan las ventanas,
que se vierten y encaraman
sobre toda la ciudad.

Mi casa ha sido tomada por las flores.