noviembre 04, 2016

Ideológico será hasta el aire… Reflexiones desde Cuba en defensa del socialismo

Tomado de http://www.laizquierdasocialista.org/
Por: Alejandro Gumá Ruiz, Investigador, Instituto Cubano de Investigación Cultural “Juan Marinello”

Estados Unidos bloquea a Cuba porque esta asumió el socialismo, que-por cierto- es la única garantía de la soberanía e independencia nacionales. Porque botó de aquí a los explotadores; porque cortó de un tajo la sangría económica y social; porque hizo de la política un frente cultural e internacionalista, que buscaba: no la creación de “un paraíso en las faldas de un volcán”, sino la redención de todos los pueblos del mundo.
Si Cuba fuera capitalista, o si volviera a serlo, no habría necesidad de bloquearla, porque no sería de los cubanos. Pero los nacidos en esta isla tampoco serían cabalmente “de Cuba” si no comprenden que la cuestión patriótica está soldada en los tuétanos a la cuestión social, económica y política. La nación nos la conquistó en los campos de Cuba el machete, la tea, el máuser arrebatado al enemigo. Famélicos y hambreados, los revolucionarios eran sostenidos por las ideas (sepan los tecnócratas de hoy que las ideas son los más poderosos sostenes). Entonces, si nadamos un poco más hacia lo hondo, y somos honestos, entenderemos que lo que Estados Unidos bloquea no es a Cuba, sino un ordenamiento específico de ella; y sobre todo: la posibilidad de que las ideas de sus hombres y mujeres sostengan y desarrollen ese ordenamiento.

agosto 09, 2016

Crónica de un nacimiento anunciado (Sobre la Escuela de Formación Política Hugo Chávez)

Todos juntos

La casualidad o el destino me llevó a participar de una experiencia renovadora. La invitación llegó de un hermano, uno de esos a los que no puedes faltarle, en los que debes confiar porque el ejercicio de su amistad es fiel e incuestionable.
En la mañana del 31 de julio, con resplandor y desvelo, me uní a un grupo heterogéneo; ellos, con visible ventaja sobre mí, estaban conscientes de a dónde iban y sobre qué querían discutir. Soy un novato en estas prácticas, y un nombre como el de Escuela de Formación Política Hugo Chávez me anunció  un ejercicio demasiado solemne, cargado de consignas huecas e imposición de ideas, entorno del que estoy saturado hace tiempo ya. La predisposición viene de conocer leyendas donde un grupo de personas que se hacen llamar Comité Organizador asignan La Verdad (su verdad) a los “infelices participantes necesitados de instrucción”.
Llevaba puesto mi cascarón de vidrio, con el que puedo observar y completar un juicio sin verme amenazado por técnicas autoritarias. Pero ese cristal fue vulnerable y a las pocas horas, cuando apenas conocía el nombre de todos, ya era un hombre desnudo, con el alma lavada, tendida, vuelta a poner y a quitar, y otra vez enjuagada y tejida con la de otros.
La Escuela en sí misma es un ejercicio de participación, de respeto, de emancipación y diálogo. El espacio donde no solo se discute un proyecto de sociedad, sino también donde se practica; porque la utopía es posible cuando deja de entenderse como tal, cuando el sujeto que dice “viva la revolución”, actúa como un revolucionario; cuando el líder que dice “¡esta construcción es de todos!”, abandona la necesidad de ser regente sin atisbo de impotencia. Y es que ser consecuente es la mayor virtud de un ser humano, y si en algo hemos fallado durante tantos siglos de historia es en eso.
No fuimos a este lugar a mentirnos, a predicar ideas para que otros alabaran nuestra ilustración, no soñamos la unanimidad sino el consenso; no cargamos con un lema, lo construimos juntos; hablamos de conciencia, y la ejercimos; hablamos de autocrítica, y la ejercimos; hablamos de valores, y los ejercimos; hablamos de relaciones sociales, y las ejercimos; hablamos del respeto a la diversidad, y lo ejercimos. Hablamos de dinamizar y crear estructuras, y la Escuela no fue estática en su construcción.
En algún momento de la semana pensé que llevaba años allí, que la educadora popular era mi madre; el joven irreverente de al lado, mi hermano menor; la alemana rubia, del Movimiento Sin Tierras de Brasil; la chilena, cubana; todos como una familia, una de verdad.
Qué sueño profundo el de una sociedad donde estemos comprometidos con la tierra, con los recursos materiales, donde nuestra costumbre sea la de pensarnos en la posición del otro y juzgar de cada quien su utilidad.
En realidad, y ahora lo entiendo, ninguno de los participantes de esta Escuela fuimos conscientes del fin. Salimos hombres y mujeres nuevos, cada quien con sus particularidades. Por eso confío en este amigo, nunca me llama a una aventura condenada al fracaso, le agradezco haberme invitado a nacer junto a otros seres humanos, que merecen desde ya mi afecto. 

julio 09, 2016

Trovadores y punto rinde homenaje a Carilda Oliver Labra (+FOTOS)


Por: Yilena Oramas (estudiante de periodismo)

La poesía lírica, épica y erótica de Carilda Oliver Labra,
presente en la peña Trovadores y Punto, de Rey Montalvo, rindió homenaje a la Premio Nacional de Literatura, quien cumplió recientemente 94 años de edad.
Hasta bien entrada la madrugada de este sábado los presentes disfrutaron de los
temas de Rey y de Juan Carlos Pérez, trovador invitado al espacio del proyecto
Iberoamericano Canto de Todos, único que tiene lugar fuera de la capital de Cuba,
y en el cual se integran otras manifestaciones artísticas.
Rey Montalvo, quien se encuentra inmerso en los preparativos de su segunda
producción discográfica, dijo en exclusiva a la ACN que canta para un público
exigente que viene cada mes, y que constituye termómetro para evaluar cómo la
canción de autor despierta el interés de las personas.
El trovador invitado, Juan Carlos Pérez, luego de evocar a la autora de Al Sur
de mi garganta, recordó que siempre fue Matanzas una plaza fuerte para estas
canciones, elogió al público, mayoritariamente joven, que acude a escuchar y
reflexionar con las propuestas y deseó larga vida a proyectos integradores como
este.
Piezas como Desierto, Punto, Versos Camino a Casa y Descanso y fe, de Montalvo, algunas incluidas en su opera prima Lares complacieron a la audiencia, mientras que Juan Carlos regaló su Cantata, antológica muestra de la canción comprometida. 
Juan Carlos Pérez en Trovadores y punto
Trovadores y punto, creado en febrero de 2013, tiene por sede la Casa de Cultura
Bonifacio Byrne, en la barriada de Pueblo Nuevo, en la Atenas de Cuba, en estos
años compartieron escenario allí figuras de la talla de Vicente Feliú, Augusto Blanca, Gerardo Alfonso, Eduardo Sosa, Víctor Casaus, Carlos Ruiz de la Tejera, y Enrique Ubieta,
entre otros destacados intelectuales.

Tomado de ACN.